-¿Tomás dimensión del partido que vas a jugar? Un partido que no jugaron los Matadores, los Carasucias, el Bambino, Sanfilippo...
-Lo pensamos todos por lo que significa para el club. Somos conscientes de dónde estamos y de que San Lorenzo nunca jugó la final de la Copa y tampoco la ganó. Pero estamos tranquilos.
-Como hincha, ¿toma todo un poco más de relevancia?
-Sí, como le pasaría a cualquier hincha. Tengo toda la ilusión de ganar la Copa. Y el hincha siente eso también. Si bien San Lorenzo llegó a semifinales, nunca la ganó, y una vez que estás en la final querés quedarte con la Copa.
-¿Te sentís el símbolo?
-Sí, símbolo por el hecho de que toda mi vida estuve jugando en este club, dejando de lado los cuatro años y medio que me fui al exterior. Nací acá y soy hincha del club.
-En 2002, la rompías en la final de ida de la Sudamericana, en Medellín, con un 4-0 ante Atlético Nacional. ¿Qué cambió de aquel Pipi al de hoy?
-Tengo un poco más de experiencia. Obviamente no la misma dinámica ni la misma velocidad. Tenía 20 años... Hoy trato de ser más simple y más pensante. Claro que me acuerdo de aquella final. ¡Fue increíble!
-¿Esta final contra este Nacional puede ser como aquella?
-No creo, es difícil que se dé una final así. Antes de una final no ves un partido abierto. Pero después puede pasar cualquier cosa.
-¿Qué es lo que más te preocupa de los paraguayos?
-Que vienen motivados, pero también así estamos nosotros. Es un equipo que no tiene grandes individualidades y que se hace fuerte en el conjunto. Mete y corre mucho, y complica. Tenemos que estar atentos y no cometer errores. Nuestra intención es salir a ganar, pero hay otro resultado bueno.
-¿Definir de local te gusta?
-Al tratarse de una instancia definitiva es mejor que no haya gol de visitante. Pero definir de local es relativo. Lo único que veo a favor es que ante la posibilidad de jugar un alargue lo jugaríamos en el Nuevo Gasómetro y con nuestra gente. Eso es una ventaja. Esperemos que se pueda ganar antes.
-¿En algún momento te imaginaste jugando la final de la Copa?
-Siempre te lo imaginás. Después hay que concretarlo, que es más complicado. Por suerte, voy a jugar el partido que tanto soñé.
-¿Y ese sueño cómo terminaba?
-Cuando uno sueña se piensa en lo mejor. Pero remarco que hay que estar tranquilo.