La selección argentina demoró hoy el inicio de su entrenamiento en el estadio Arena Corinthians de Sa Paulo hasta que terminó el partido en el que Brasil sufrió una histórica goleada por 7-1 a manos de Alemania.
Sólo el mediocampista Javier Mascherano salió a la hora programada por la FIFA para el reconocimiento de campo y el último entrenamiento de cara a la semifinal mañana ante Holanda.
El resto del grupo salió al campo del Itaquerao una vez que sonó el silbato final de la eliminación de Brasil del Mundial.
Hasta entonces, el estadio estuvo en silencio mientras en los alrededores sonaban bombas de estruendo y fuegos artificiales en medio de la peor derrota de la selección brasileña en la historia.