Era todo desilusión, preocupación por el rendimiento, ya se empezaba a pensar en como ganarle a Nigeria, hasta que apareció Messi y frotó la lámpara para cambiar toda esa angustia en un abrazo incontenible de alegría.
Terminó el encuentro y toda esa emoción contenida se trasladó al kilómetro 0 mendocino para festejar el segundo, y sufrido, triunfo argentino que lo depositó en los octavos de final del Mundial Brasil 2014.
Perros, niñs y mucha euforia fueron los protagonistas de una tarde de celebración. Mirá las mejores fotos en la fotogalería de esta nota.