Graves incidentes en el final de CEC ante Palmira

El pésimo desempeño del árbitro Mauricio Sosa culminó con la reacción de todo el plantel del "Mercantil".

Foto: Prensa CEC
Foto: Prensa CEC

Mauricio Sosa tuvo una tarde realmente para el olvido. En un encuentro con matices de final anticipada, la cuestión comenzó muy mal para el colegiado y terminó de la peor manera; piñas, corridas, empujones y hasta la propia policía tuvo que intervenir, ya que la cosa parecía se ponía peor.

 

Un penal para el CEC en el arranque mismo empezó a calentar las acciones del encuentro, que hasta ese entonces no tenía goles y eran todas aproximaciones peligrosas en los arcos. Luego, una serie de infracciones a favor de la visita aunaron más en las reprochables actitudes de los que estaban dentro y fuera de la cancha.

Amarillas para un lado y para el otro; el segundo tiempo ya se les fue de las manos a los jueces de la contienda, que una vez llegado el final, tuvieron que afrontar una batalla campal con los jugadores y técnicos como protagonistas (sobre el final no le cobraron un claro penal al CEC).

La mano clarita en el área “Jarillera” fue obviada por Sosa, que no pitó infracción y provocó la furia de los “Comerciales”. Los de El Bermejo reaccionaron por un reclamo válido, aunque no fueron escuchados por los hombres de negro.

La frutilla del postre se iba a producir en la zona de los vestuarios, donde las acciones de la pelea del campo de juego prosiguieron. Intervino infantería a los golpes, como siempre agrediendo a periodistas y algunos allegados de los dos clubes.

Una vergüenza que empaña más al fútbol.

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