Los jugadores de Independiente Rivadavia quedaron con gran un dolor y calentura, incluso más que cuando cayó ante San Martín de San Juan fechas atrás, debido a la dura derrota ante Instituto por 2 a 1 en el minuto final. Sin dudas que no entraba en ningún plan el hecho de tener un traspié ante la Gloria en el Bautista Gargantini, ni siquiera teniendo en cuenta el historial jugado entre ambos donde el elenco cordobés posee una clara paternidad.
Resultó lógico que el plantel se muestre golpeado en lo anímico tras la agónica caída, ya que hicieron una entrega y un desgaste importante, algo que sintieron en el final. Sin embargo los jugadores confían en dar vuelta la página rápidamente y levantarse para el cotejo que sostendrán entre semana contra Patronato.
El primero en salir fue Emiliano Fernández, que verbalizó: “Era un partido lindo para sumar y para ganarlo tranquilo. En el primer tiempo tendríamos que habernos ido con dos goles arriba y no con uno abajo. Nos llegaron dos veces y nos convirtieron, en otros partidos no pasaba así”.
En tanto el arquero Josué Ayala dijo: “Nos duele mucho por cómo se dio el partido, por todo el desgaste que hicimos. Fue una lástima”.
“En frío se van a poder analizar mejor las cosas, pero de adentro de la cancha no se vio mal lo que hicimos, se fue a buscar el empate y se logró, pero después nos quedamos con las manos vacías”, remarcó.
Otro que expresó su malestar fue Ezequiel Pérez: “La verdad que nos vamos con bronca porque no queríamos perder, pero hay que dejar todo atrás y pensar en Patronato”.
Sobre el partido, el Negro subrayó: “Creo que en el primer tiempo tuvimos un poco la pelota pero estábamos relajados y no éramos muy profundos. Durante el segundo tiempo pudimos crear situaciones claras que no pudimos convertir”.