El arquero de San Lorenzo, Sebastián Torrico, destacó que su equipo "pudo controlar" los embates de Real Madrid hasta que llegó "el primer gol" de Sergio Ramos, en la final del Mundial de Clubes que ambos conjuntos animaron en Marrakech, Marruecos.
"Hasta el primer gol los pudimos controlar. Después se nos hizo muy difícil", expresó el guardavallas mendocino con notable sinceridad.
"Fue una experiencia inolvidable, aunque había ilusión de ganar. Hicimos un gran esfuerzo. Ellos son contundentes a la hora de atacar y no pudimos mantener el cero durante más tiempo. Creo que si el primer tiempo hubiera sido más parejo, tal vez el desarrollo del segundo hubiese sido distinto", manifestó.
Y, finalmente, el arquero dio su opinión sobre lo que pasó en el segundo gol del conjunto "Merengue", logrado por Gareth Bale: "Esperaba un remate abierto, pero la pelota se desvió en (Emmanuel) Más, me pegó en el brazo y no pude controlarla. Hubo error mío".