Maglio dirigió mal, se equivocó, asumió las culpas y será sancionado por los errores cometidos. El partido entre Boca y Belgrano dejó a la luz fallas determinantes, del árbitro y uno de los líneas, que influyeron en el desarrollo del encuentro.
El árbitro del partido que se disputó en Córdoba el último miércoles y Ariel Scime, línea que cobró erróneamente dos off side que habían terminado en gol, serán parados en la próxima fecha. El colegio de árbitros es el que toma la decisión final y el que le comunicará a ambos la determinación.
“Me equivoqué pero fue sin mala fe. Un juez convive con el error. Ahora me tengo que bancar la venga”, sostuvo ayer Maglio anticipándose a los hechos y asumiendo las críticas de los jugadores de Belgrano. “No tengo excusas. Resolví mal en las dos jugadas de Belgrano que terminaron en gol. Me equivoqué”, afirmó Scime, acoplándose a la postura del árbitro.
Por otra parte, el técnico del conjunto cordobés prefirió bajar el tono de la polémica. “Maglio no tiene que pedir disculpas. No dudo de él. Tuvo una mala nohce como su asistente, todos nos podemos equivocar, no pasa nada”, le dijo Zielinski al diario Olé.
“Entendemos que por sus errores serán sancionados”, afirmó Miguel Scime, encargado de la Dirección de Formación Arbitral y padre del línea que dirigió en el estadio Mario Kempes. La entidad que liderá Scime es la que recibe los informes de los veedores y eleva sugerencias al Colegio de árbitros. El padre del línea fue crítico con la terna arbitral y adelantó la sanción.
Además, la familia del árbitro confirmó que recibieron amenazas telefónicas durante la tarde de ayer. El árbitro, por su parte, se refugió en su oficina de trabajo en una aseguradora, su otra actividad. Debió apagar su celular, ya que los mensajes le colapsaron la casilla.