Banderazo Azul y custodia policial

Independiente Rivadavia jugó a puertas cerradas y los hinchas se manifestaron en las afueras del Gargantini ante un gran operativo policial.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

"Nunca jugarás en silencio" fue el lema que los hinchas de Independiente Rivadavia rezaron hoy en las afueras del estadio Bautista Gargantini mientras se disputó el encuentro entre el conjunto del parque General San Martín y Atlético Tucumán.

La Lepra debió jugar su partido a puertas cerradas luego de los hechos de violencia ocurridos la pasada semana en el estadio azul y en el que corrieron peligro de muerte y hasta fueron agredido jugadores de Independiente Rivadavia.

Unos mil simpatizantes que se habían congregado en Arístides Villanueva y Huarpes fueron trasladados por la Policía de Mendoza hacia el predio detrás de la tribuna norte del Gargantini para evitar desmanes con los comercios de esa arterio de la Capital.

Independiente atraviesa una crisis futbolística y hasta institucional y peligra su permanencia en la Primera B Nacional para la próxima temporada.