El ex futbolista y actual diputado federal Romario apoyó hoy las protestas que sacuden Brasil, en particular las críticas elevadas por los manifestantes contra los millonarios gastos hechos por el país para el Mundial de fútbol de 2014.
Romario también criticó a la FIFA porque, a su entender, obligó a Brasil a aceptar o renunciar a normativas establecidas para atender los intereses de la entidad.
"Brasil, cuando aceptó ser el país sede del Mundial, en 2007, previó gastos de más o menos 23.000 millones de reales (unos 10.840 millones de dólares). Estamos en 2013 y esta previsión ya está en 28.000 millones de reales (unos 13.200 millones de dólares). Entonces, ustedes imaginan a cuánto puede llegar esto", apuntó el "mago del área chica", uno de los mayores críticos de la cantidad y la forma en la que se gasta dinero público ante la cita deportiva.
Como ejemplo, Romario cita la reconstrucción del estadio Nacional Mané Garrincha, en Brasilia, cuyo costo fue estimado inicialmente en 745,3 millones de reales (unos 351,5 millones de dólares) y según el último informe del Tribunal de Cuentas exige gastos que ya llegan a los 1.200 millones de reales (unos 566 millones de dólares) y todavía puede aumentar.
Con el dinero que se gastó para construir el Mané Garrincha podrían haber sido construidas 150.000 casas populares
"Con el dinero que se gastó para construir el Mané Garrincha podrían haber sido construidas 150.000 casas populares", ejemplificó.
Además, informó que después de la Copa Confederaciones, que termina el próximo 30 de junio, "algunas cosas van a tener que rehacerse porque no funciaron bien, y habrá que hacer otras cosas para el Mundial, y quien determina eso es el verdadero presidente de Brasil hoy, que se llama FIFA".
El actual diputado, quien impulsa un pedido para la salida del actual presidente de la CBF, José Maria Marin, comparó los costos de la realización del Mundial en Brasil con los de Sudáfrica 2010, Alemania 2006 y Corea-Japón 2002, que según sus informaciones, gastaron cerca de un tercio de lo que gastará Brasil.
"O sea, el relajo es con nuestro dinero", concluye.
"La FIFA va a tener un lucro de 4.000 millones de reales (unos 1.886 millones de dólares). Tendría que pagar más o menos 1.000 millones de reales (471 millones de dólares) en impuestos, y no va a pagar. La FIFA viene, arma el circo, no gasta nada y se lleva todo".