En Corinthians todavía se quejan del arbitraje

El presidente del club brasileño también se quejó del árbitro del partido ante Boca, Carlos Amarilla.

El penal no cobrado por la alevosa mano de Leandro Marín en el primer tiempo y el gol anulado a Romarinho por un fuera de juego inexistente fueron algunas de las jugadas que hicieron explotar a los paulistas y a toda la prensa brasileña.

Uno de los que disparó con munición gruesa fue el presidente del Corinthians, Mario Gobbi, quien tras el encuentro afirmó: "Tenemos que hablar sobre el papel de la desafortunada actuación del árbitro. No nos cobró un gol y no sancionó un penal en un ataque de Emerson. Lo de Amarilla es muy malo, deja que desear su actuación e influyó directamente en el resultado del partido”. Pero luego fue más crudo, al disparar: “Es lamentable y espero que la Conmebol tome medidas".

Luego, intentó calmar los ánimos y se dirigió a la torcida del “Timao”: "Le envío un abrazo fraternal a los fans de Corinthians. Quiero decir que la vida no se compone sólo de victorias. Es triste decirlo, sobre todo en una derrota como esta. Vamos a seguir trabajando". Su institución es la vigente campeona de América y ganó el Mundial de Clubes en 2012, razón por la cual se retiró entre aplausos de sus seguidores.

"Quiero dar las gracias por el apoyo que los aficionados han dado y siempre dieron, específicamente en la Libertadores de este año. Nos apoyaron en los momentos más difíciles que fáciles”, agregó el mandatario. Y, por último, comentó: “Dieron otra demostración de amor y reconocieron el esfuerzo y el trabajo del grupo".