Pablo Milgiore atraviesa horas de incertidumbre, temor y tristeza. Detenido por encubrimiento agravado desde el pasado domingo, el arquero de San Lorenzo fue trasladado al penal de Ezeiza, donde comparte pabellón con cinco integrantes de la banda Callejeros y se entrena en un gimnasio que le armaron especialmente para él, según reveló Nano, su padre.
"Yo se lo que crie, cuando se lo llevaron me quebré. Él ayuda a pibes de la villa, y eso nadie lo cuenta. Es un bueno mi hijo", contó el padre del arquero, en diálogo con Radio 9. E insistió: "Si mi hijo tiene una virtud, es que les da plata a los necesitados, no a los barras".
"No sé por qué lo fueron a buscar a la cancha, si todo el mundo sabe dónde vive. No me queda duda que hay alguien que le quiere hacer daño. Ni a un narcotraficante le hacen lo que le hicieron a mi hijo", aseguró, muy apenado.
Por último, sostuvo: "No se merece lo que le está pasando. Con Mazzaro no habla hace meses".