Los futbolistas Hugo Barrientos y Matías Defederico, quienes se trenzaron violentamente en un entrenamiento el miércoles, pusieron fin hoy al entredicho.
"Hay que poner paños fríos", expresó el primero y aunque el segundo comentó "no vamos a coincidir nunca", admitió que convivirán hasta el fin de la temporada aunque resulte complicado.
Estábamos jugando uno para cada lado, nos cruzamos y nos dijimos cosas. Me banqué tres patadas, me tiró al piso y cuando me levanté, me trompeó
"Estábamos jugando uno para cada lado, nos cruzamos y nos dijimos cosas. Me banqué tres patadas, me tiró al piso y cuando me levanté, me trompeó", relató el delantero, quien sin embargo no reveló qué tipo de insulto le había destinado él a su compañero.
Barrientos, quien pagó recientemente con una suspensión un caso de doping leve, consideró que ya volverá a conversar con el ex delantero de Independiente.
"Tenemos temperamentos fuertes y somos de reaccionar, por eso pasó lo que pasó. No me esperaba la trompada. Pensé que todo iba a terminar en la patada. Él tiene su manera de ver las cosas y no vamos a coincidir nunca", apuntó Defederico.
A su turno, Barrientos, expresó: "Fue una discusión de entrenamiento, nos conocemos desde chicos, fue una mala reacción de los dos. Creo que no está bueno pelearse y menos con un compañero. Tenemos que tirar todos para el mismo lado, y poner paños fríos".
Para Defederico, ambos son profesionales que juegan en un mismo equipo a favor del cual tienen que unir sus fuerzas.