Antonio Roma: un arquero de leyenda

El mítico guardameta de Boca fallecido ayer marcó una época. Su penal atajado a Delem lo consagró como ídolo.

Foto: WEB
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A las 13.30, luego de una larga convalecencia e internado en el hospital Santojanni, dejó de existir Antonio Roma.

Tenía 80 años y en diciembre último recibió un homenaje en Boca al cumplirse medio siglo de su mayor hazaña: el penal atajado al brasileño Vladen Lázaro Ruíz, Delem, el "10" de River en la final anticipada disputada en La Bombonera el domingo 9 de diciembre del´62.

Boca ganó 1 a 0 con gol de penal de Paulo Valentím y se quedó con el título. Roma había cumplido ya 30 años y quedó en la memoria del universo "xeneize" para siempre. Boca ganó uno a cero y fue campeón una fecha más tarde. El torneo del´62 lo tuvo a él como figura descollante.



El popular "Tano" Roma o el "Tarzán" boquense, como se lo apodó en 1960 cuando pasó de Ferro Carril Oeste -junto con su amigo y compadre, Silvio Marzolini- fue arrojado, valiente, atlético y de moral ganadora.

Antonio Roma jugó más de 500 partidos oficiales entre su aparición en Ferro en 1954 con 21 años -el titular era uno de los grandes arqueros de la época, Roque Saverio Marrapodi, convocado ese año para una gira de la selección nacional por Europa- y su extensa campaña en Boca, que se prolongó 12 años.



Su último partido lo jugó contra River, en La Bombonera, en 1972, diez años después del célebre penal atajado, y tras una gran trayectoria en la selección nacional, en donde fue titular en dos mundiales, Chile´62 e Inglaterra´66.

Descubierto en las inferiores de Ferro por José Scalise, llevado a la Primera por Angel Perucca, el "5" de Newell´s, San Lorenzo y la selección nacional en el Sudamericano de Chile´45, y fue el ´Portón de América´ quien le auguró a Antonio Roma un futuro venturoso.

Cuando lo adquirió Alberto J. Armando, candidato a presidente de Boca -volvía cinco años más tarde de haber sido titular del club- que como parte de la campaña contrató a Roma y a Marzolini un año antes, en 1959.

La primera hazaña de Roma en una cancha habría que ubicarla en 1959: Racing peleaba la punta con San Lorenzo, Ferro venía de "levantada".

En Caballito, en el último minuto, con el partido uno a uno, penal para Racing. El infalible Oreste Omar Corbatta patea abajo, a un palo. Volada de Roma para quedarse con uno de los primeros penales no convertidos por Corbatta, quien entre 1955 y 1967 convirtió más de 50.

Entre sus amigos, Juan Carlos Guzmán, ex defensor central de Chacarita Juniors, Independiente y River, manifestó su dolor en diálogo con Télam, al definirlo a Roma como "un grandote bueno, parecía fanfarrón pero era que tenía un gran sentido del humor, adentro y afuera de la cancha, pero muy sano y de buenos sentimientos".


Uno de los más cercanos, Silvio Marzolini, compartió la semblanza: "Eramos compadres, Antonio era el padrino de una de mis hijas. Para mí fue un hermano mayor. Y como arquero fue extraordinario, de moral ganadora un permanente respaldo para sus compañeros", abundó.

Uno de sus ´verdugos´, José Francisco Sanfilippo -le hizo diez goles jugando para San Lorenzo entre 1955 y 1962- expresó su congoja, al sostener: "Sabía que había estado mal de salud. Pensaba que iba a salir airoso, como siempre. Fue un ganador y gran tipo", puntualizó el ´Nene´. compañero de Roma en la selección y en Boca en 1963. 

Una severa patología pulmonar derivada de un extraño virus intrahospitalario, pudo con él. Lo llora -además de su esposa, hijas y nietos- todo el pueblo boquense. "Tarzán" Antonio Roma. No habrá otro igual.