El año 2013 comenzó agitado en el seno de la Unión de Rugby de Cuyo, con una elección apresurada, con dirigentes enfrentados, salió elegido Ricardo Ragazzone, presidente de la URC, por un período de dos años.
Luego se descubrió el descalabro financiero dejado por la antigüa gestión del ex presidente Marcelo Biglieri dejando a la casa madre del rugby mendocino en una situación de extrema gravedad, con amenazas incluídas a miembros del Consejo, se tuvo que pedir ayuda a la UAR para solventar las deudas- entre ellas estaba la terminación del CEDAR-.
Ahí aparece Mendoza siendo parte del Rugbyleaks donde quedan expuestos los manejos espurios del dinero por parte de los popes de la UAR y cómo intentaron condicionar al presidente actual de la URC- para que apoyase a Carlos Navesi como representante de Cuyo en la mesa chica de la UAR- a cambio de la ayuda económica que necesitaba la Unión.
En ese momento reacciónan los clubes de Mendoza y en su gran mayoría eligen a Federico Méndez para que sea el hombre de la región que participe en la UAR, pero el presidente de la Unión Argentina de Rugby, Carlos Castillo, decide ignorar la figura del ex puma y le ofrece el cargo al sanjuanino Guillermo Quevedo, éste acepta y la provincia pierde su lugar en las decisiones importantes del rugby argentino. Casi como un anticipo, o una similitud del descenso que sufriría Mendoza en el campeonato argentino de noviembre.
Un hecho que marcó los egoísmos imperantes en los dirigentes , la falta de unión y hasta de educación fue la suspensión por dos años que recibió el presidente de Teqüé en el mes de abril por haber insultado al presidente de la URC, otro acto repudiable fue la agresión a un árbitro por parte de un dirigente de Banco Rugby en el Top 10 Cuyano, por este hecho fue suspendido por cuatro años.
Pero lo que resultó llamativo e incoherente de parte de los dirigentes de la URC es haber llevado a la gira a Europa al agresor suspendido.
También hubo quejas de los clubes en la forma que organizaron los torneos de juveniles, como es el caso del de M-20, jugando muchas veces contra los mismos equipos y estirándolo hasta mediados de diciembre.
Vayamos al juego:
El nivel del rugby mendocino ha ido decayendo en los últimos años, jugando un torneo regional mediócre- no digo malo porque hubo algunos partidos atractivos- de pocos equipos donde un conjunto puede ganar o perder con cualquiera.
Este año y al igual que años anteriores, Los Tordos y Liceo- campeón y sub-campeón del top 10- no lograron pasar de ronda en el Torneo del Interior y de esta manera no habrá ningún representante mendocino en el Nacional de Clubes 2014.
En la zona Ascenso, hubo dos realidades: Marista llegó a la final pero perdió ante Urú- Curé de Río Cuarto y Mendoza Rugby perdió todos sus partidos ante equipos de Neuquén y Río Negro, plazas rugbísitcas históricamente inferiores a la nuestra.
Otro dato es que cada vez son menos los mendocinos que terminan participando de un Mundial con Los Pumitas y este año solamente un jugador local participó de la ventana de junio con Los Pumas.
Llegamos al mes de octubre y el seleccionado mayor de la URC decide realizar por 1ra vez en su historia una gira a Europa, enfrentó a rivales de poca jerarquía que -debido a los hechos consumados- no le terminaron de servir como una buena preparación para el campeonato argentino. Luego,debido a la realidad de nuestro rugby, el ambiente ovalado ya daba por perdidos los partidos con Buenos Aires y Rosario, quedaba Mar Del Plata como el rival a vencer, más jugando de local.
Pero el baño de agua no fue fría, fue helada, ya que se sufrieron derrotas categóricas con goleadas incluídas ante los dos primeros y con los marplantenses terminan perdiendo luego de ir ganando, debido a esto y al pobre nivel mostrado la pérdida de la categoría estaba cada vez mas cerca.
Quedaba ganarle a Santa Fé de local y a Córdoba de visitante, la conclusión fué que se perdieron los dos partidos- Córdoba le hizo más puntos que Buenos Aires- y se descendió por... 1ra vez en su historia.
Dirigentes, entrenadores y jugadores no estuvieron a la altura de las circunstancias. En este caso los que entraron a la cancha son los "menos" culpables ya que pusieron el hombro cuando otros no lo hicieron, con razón o sin ella, pero no estuvieron.
La última posibilidad de realizar un buen papel era en el juego de siete, más precisamente en el Seven de Paraná, Entre Ríos, lugar donde Mendoza se coronó campeón dos veces, pero la realidad volvió a chocarnos, ya que se terminó jugando por la Permanencia y culminando en la 13° posición.
Termina un año que no se olvidará, se tocó fondo, queda ahora recibir un verdadero baño de humildad, enmendar los errores cometidos para que no se vuelvan a repetir porque sino el camino del retorno a los primeros planos va a ser largo y complicado.