Pese a que el fútbol suele entregar perlitas, situaciones disparatadas y fuera de la común, pocas veces se vio dentro de una cancha algo como lo que sucedió en el encuentro entre las Selecciones Sub 15 de Brasil y Estados Unidos.
El equipo norteamericano goleaba con comodidad por 4 a 1 y los brasileños, poco acostumbrados a derrotas de esta magnitud, decidieron tomar una actitud increíble:resignados, se quedaron parados sin ningún tipo de intención de seguir jugando el partido, pese a que todavía quedaban unos cinco minutos.
Incrédulos, los estadounidenses tampoco atacaron y el el árbitro decidió terminar el partido, en medio de un clima de abucheos del público hacia la actitud de los brasileños, que sorprendieron con una medida pocas veces vista.