Macri, ex presidente de Boca y actual jefe de gobierno porteño, graficó que si Juan Román Riquelme continúa su carrera con otra camiseta, tras desechar su regreso al club, sería como pasar "del caviar a la mortadela".
"Si iba a reveer la situación (de volver a jugar), tendría que haberlo hecho en Boca. Ya no puede jugar en otro club, después de probar el caviar no podés ir a la mortadela", aseguró, en tono irnónico, jocoso y peyorativo.
Macri, padrino político del actual presidente, Daniel Angelici, admitió que le "parecía difícil" que el ídolo "xeneize" revirtiera su decisión de marcharse de Boca y expuso que el tiempo le dio "la razón".
Si iba a reveer la situación (de volver a jugar), tendría que haberlo hecho en Boca. Ya no puede jugar en otro club, después de probar el caviar no podés ir a la mortadela.
Luego, desdramatizó la ausencia del crack y reconoció una sensación de "nostalgia" respecto de la "vieja legión" de jugadores que integraron el equipo de 1998 cuando comenzó la existosa era de Carlos Bianchi.
Riquelme y Macri, otros tiempos.
"Queremos que ese equipo dure eternamente pero ellos también cumplen años como nosotros, que tenemos artrosis, canas... Y va llegando un tiempo en el que ya no queda ninguno de esa vieja legión, la más ganadora de Boca", lamentó Macri en declaraciones al canal ESPN.