Carlos Bianchi, técnico de Boca Juniors, reconoció que le gustó el hecho de que su equipo "tuvo más ritmo" en la clara victoria 3-0 sobre Independiente, en el partido que anoche cerró la realización del cuadrangular de verano, Copa Centenario, en Mar del Plata.
"Tuvimos mucho más ritmo que en los dos partidos anteriores. Presionamos más adelante, más arriba y se vio a un equipo más suelto", dijo el técnico xeneize, una vez finalizado el encuentro en el estadio José María Minella.
Bianchi admitió también que "no hubo" tres goles de diferencia entre un equipo y otro. "Ellos se desordenaron al final, pero el partido no dio para una diferencia exagerada", se sinceró.
El técnico resaltó el nivel exhibido por la zaga central que armaron Lisandro Magallán y Matías Caruzzo: "Controlaron bien a jugadores rápidos como los atacantes de ellos, (Ernesto) Farías, (Daniel) Montenegro, (Leonel) Miranda", manifestó.
"Terminamos bien el primer tiempo. En el segundo manejamos la pelota cuando pudimos o sino lo aguantamos bien parados", analizó.
También se refirió a la dupla de ataque letal que pueden conformar los ex Velez Sarsfield, Juan Manuel Martínez y Santiago Silva, quienes prometen convertirse en las principales cartas de gol del equipo.
"Ojalá que les vaya bien tanto a Martínez como a Silva. Si a ellos les va bien, el equipo mejorará", sostuvo. El técnico informó, además, que el uruguayo Ribair Rodríguez ("todavía no lo conozco mucho", aseveró sin misterios) padece un traumatismo en la cadera, mientras que el arquero Agustín Orión se retiró con un golpe en el dedo índice de su mano izquierda.
Además, Bianchi aseguró que "el equipo que se quedó en Buenos Aires" será el que enfrente este martes a River Plate, en Mendoza, en el segundo superclásico de la temporada veraniega.