Luis Suárez tuvo una serie de inconvenientes extra futbolísticos en Inglaterra que casi le valieron una tremenda condena social por parte de los británicos e incluso ya piensan que podría marcharse del Liverpool a finales de la temporada. ¿Que pasó? El uruguayo venía de ser suspendido con ocho partidos y una multa de 62 mil dólares por haberle dicho "negro" a Patrice Evra, el lateral izquierdo del Manchester United.
El fin de semana anterior, en Old Trafford, volvieron a encontrarse el francés y el uruguayo cara a cara, pero el delantero tuvo un gesto que fue repudiado por todos: le negó el saludo protocolar a su rival antes del encuentro. Mientras el propio entrenador de los "Reds" avisó que se había equivocado y el punta lo asumió, otros tomaron el hecho como un nuevo episodio de racismo.
En ese contexto, el presidente José Mujica salió en su defensa y sostuvo que "lo queremos porque es un pibe hijo de la pobreza y está a leguas de haber recibido la formación académica, el eventual protocolo cuasi diplomático".
Y agregó: "Es grande en una cancha de fútbol porque tiene el milagro maravilloso de llegar, y no merece la presión mediática a la que lo han sometido porque claramente sabemos que no es racista, no lo ha sido y no lo será".
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