A poco del final, el juez le anuló un tanto al jugador de River, que se abrazó con el alcanzapelotas, se acordó de su hijo con el pulgar en la boca y tardó una eternidad en darse cuenta del fallo arbitral. Por favor que alguién le avise a Villarba que no fue gol.
El interminable festejo de un gol que no fue
El jugador de River tardó una eternidad en darse cuenta que el gol fue anulado.