La cara hecha un nudo y los ojos llenos de lagrimas pintan al estafado, casi lleva un letrero en la frente para que todos lo identifiquen. No es sólo, son varias y de distintas latitudes del país.
Todos tiene en común la vergüenza y la bronca. Compraron en Internet entradas de reventa para el partido y al llegar al primer control les dijeron que eran falsas.
Hinchas de Córdoba, otros de Buenos Aires y algunos de Mendoza debieron entregar los boletos falsos y quedar a disposición.
Si bien no hay información oficial se han secuestrado más de 100 localidades falsas, la gran mayoría de reventa electrónica en sitios de libre comercio.