Almirante derrotó 2 a 0 a Independiente Rivadavia en el inicio de la Primera “B” Nacional. El
estado del campo de juego, maltrecho por el temporal que azotó Buenos Aires, los fallos del árbitro Giannini y la falta de reacción, crucificaron al Azul en el debut de la temporada.
El inicio de la primera etapa no fue la esperada para los de Enrique Hrabina. Los locales comenzaron manejando el esférico desde el minuto cero y le demostraron a la Lepra que también querían ser protagonistas del cotejo.
Le costó mucho a Independiente poder hacer pie en la cancha. Por un lado, Giunta explotó los costados que marcaron Caballero y Lázaro en el medio, mientras que por otro, se le hizo difícil a los mendocinos acomodarse un campo de juego sucio, después del temporal.
García estremeció en dos oportunidades el arco que defendió Ayala. Primero con un centro que se cerró y dio en el travesaño y después con un disparo que desvió Caballero pero que pedía gol.
Cuando parecía morirse el juego, las aproximaciones de la Fragata se plasmaron en el marcador. Leo Sánchez le cometió una falta dudosa dentro del área a Melivillo y Vega transformó la pena máxima en gol.
De esta manera, Brown se fue ganando al entretiempo.
La segunda no etapa modificó su trámite. La Lepra sufrió de sobre manera el hombre de menos que tuvo en el rectángulo, perdió peso ofensivo y no pudo hilvanar juego asociado en la mitad.
Los cambios propuestos por Hrabina (ingresaron Villafañe, Fabbiani y Lorenzo) no surtieron efecto y el equipo visitante sucumbió nuevamente por falencias propias y ajenas, ya que las polémicas jugadas de Giannini jugaron un papel principal.
Sobre el final Nievas decretó la sentencia de cabeza, tras un tiro de esquina.
Un nuevo paso en falso para este elenco que arranca golpeado, una vez más. Ayala y Britez Ojeda lo único rescatable en el deslucido Independiente Rivadavia.