La Comisión de Control y Disciplina de la UEFA ha decidido suspender con cinco partidos al entrenador del Real Madrid, José Mourinho, por sus declaraciones tras el encuentro de ida de las semifinales de la Liga de Campeones que disputó su equipo frente al Barcelona en el Santiago Bernabéu la semana pasada. El portugués ya ha cumplido uno de ellos, porque no se sentó en el partido de vuelta, jugado en el Camp Nou tras ser expulsado en el de la ida. Además, otro está condicionado a la reincidencia: no lo cumplirá si no vuelve a hacer declaraciones controvertidas.
Mourinho criticó la labor del colegiado del choque de ida, el alemán Stark, al expulsar a Pepe, hecho que consideró clave para perder el encuentro ante el Barça. Además, apuntó que otros cuatro colegiados le habían le perjudicado a él o beneficiaron al Barcelona en el pasado. El portugués también dijo que le daría "vergüenza" ganar una Champions como la que conquistó Guardiola tras el controvertido arbitraje del noruego Ovrebo en la semifinal de 2009 entre Chelsea y Barcelona.