Por fin se terminó la novela del verano en Rosario, que estaba enfocada en lo que iba a suceder con el puesto de entrenador del equipo con vistas al Torneo Clausura 2012: los dirigentes decidieron a echar a Diego Cagna (dirigió nueve encuentros y no ganó ninguno) y le ofrecieron el cargo a Gerardo Martino, quien rechazó una oferta millonaria del combinado colombiano para ayudar al club de sus amores en un difícil momento institucional y deportivo.
Aunque el "Tata" no estampó la firma en el contrato que lo ligará con la entidad "leprosa", el ex seleccionador de Paraguay comenzó a trabajar en el armado del plantel y a estudiar quiénes podrían ser los tres refuerzos que llegarán a la ciudad para reforzar a un elenco que se impuso en apenas una de las 19 presentaciones del campeonato y que mira desde cerca la zona de Promoción.
El técnico no se anda con chiquitas y quiere la vuelta de un ex jugador de Newell´s y con mucha experiencia para sobrellevar las dificultades de la actualidad: Pablo Guiñazú. Ya hubo comunicación telefónica para sondear al mediocampista y quedaron en continuar las conversaciones, aunque parece difícil que el "Pelado", baluarte del Internacional de Porto Alegre y hombre de Alejandro Sabella en la "albiceleste", pueda dejar Brasil.
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