Lamentablemente, otro futbolista fue víctima de la delincuencia: mientras hace apenas unos días la novia de Ezequiel Lavezzi había sufrido en carne propia la inseguridad de Nápoles, Gabriel Milito experimentó lo mismo en la localidad de Bernal.
Ahora fue el turno de Alejandro Domínguez, delantero de River, quien se encontraba de vacaciones en la Costa, más precisamente en Cariló, cuando ladrones ingresaron a su casa y le propinaron un mal momento junto a su familia.