Un combinado Sub 17 de Boca estaba participando del Future Champions en Belo Horizonte. El “Xeneize”, campeón de dicha competencia en 2009, había debutado con un triunfo ante Tijuana y luego había igualado con Juventus. A raíz de eso, los de La Ribera tenían que imponerse ante Atlético Mineiro para acceder a las semifinales. Sin embargo, el trámite del partido no fue sencillo y los dirigidos por Ricardo Angelis sólo lograron igualar en un tanto.
Como consecuencia del empate y de ver frustrado el deseo de consagrarse nuevamente en la competición, se desató la bronca de los juveniles de Boca, que interpretaron que habían sido perjudicados y que “todos” estaban en contra de ellos.
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