"Todavía tengo contrato hasta marzo con la Federación neozelandesa, y no tengo ganas de entrenar a ningún equipo actualmente. Es el momento de dar vuelta la página (del rugby
internacional). Hice 140 Tests (matches) y es suficiente. Tengo bastantes problemas y necesito tiempo para recuperarme", explicó Henry, de 65 años de edad, quien se encuentra en Londres para dirigir a los Barbarians ante Australia, el sábado en Twickenham.
De cualquier manera, el entrenador no cerró las puertas del todo, aunque manifestó que en el futuro podría fungir de consejero, y que su deseo es vivir en Nueva Zelanda.
Inglaterra busca nuevos entrenador tras la partida, la semana pasada, de Martin Johnson.