Tiger Woods no termina de enderezar el rumbo. En el último Major del año, el número 1 del mundo está prácticamente al margen de la lucha por el título, luego de otra jornada de altibajos. Al menos, le queda un consuelo: seguramente mantendrá el liderazgo, porque Phil Mickelson, su perseguidor más inmediato, también atraviesa una floja actualidad.
Woods alternó buenas y malas sobre el tortuoso campo de Whistling Straits. No empezó bien el certamen y debió esforzarse para superar el corte; ayer a la mañana, en el cierre de la segunda vuelta, que se había postergado por la intensa niebla, salió del apuro con tres birdies en los últimos nueve hoyos. Así llegaba a la mitad del torneo en el puesto 21ero, con un parcial de 3 bajo el par, a cinco golpes del entonces puntero Matt Kuchar y a cuatro del escolta Nick Watney.
Lee esta nota completa en Canchallena.com