Al menos 50.000 personas celebraron hoy en Amsterdam frente a una pantalla gigante el triunfo por 3-2 ante Uruguay que dio el boleto a Holanda a su primera final de un Mundial, después de 32 años.
Los aficionados siguieron la primera semifinal de la Copa del Mundo de Sudáfrica ante una pantalla de 88 metros cuadrados de superficie instalada en un parque entre Rijksmuseum y Van Gogh, dos de los principales museos de la ciudad.
Tras el pitazo final del árbitro uzbeko Ravshan Irmatov miles de aficionados holandeses comenzaron la celebración en las calles y los canales de Amsterdam. Los festejos se extendieron a la ciudad de Eindhoven, ubicada a unos treinta kilómetros de la capital y donde unas 25.000 personas vieron el partido ante otra pantalla gigante.
En el aeropuerto de Schiphol se preparó una tribuna para que unas 300 personas pudieran seguir el duelo mientras esperaban sus respectivos vuelos. La compañía aérea de bandera KLM anunció que tres vuelos especiales se pondrán a disposición de los usuarios rumbo a Johannesburgo, escenario de la gran final mundialista.
Las estadísticas indicaron que al menos 11,5 millones de espectadores, sobre una población de 16,5 millones de personas, siguieron el partido por TV.
Informe proporcionado por Canchallena.comLa Nación
La fiesta explotó en Amsterdam
Al menos 50.000 personas celebraron en la capital de Holanda el pasaje a la final del Mundial. La multitud siguió el encuentro en una pantalla gigante. Habrá más vuelos a Johannesburgo para el fin de semana.