Cuenta que las charlas de Claudio Borghi lo motivan tanto como llevar la camiseta de Boca pegada a su cuerpo, que es imposible no enamorarse de las frases de su entrenador, pero sabe que su deseo de jugar junto a Juan Román Riquelme aparece cada día más lejano.
Por eso, se prepara para ser el heredero del 10 que cautivó a toda la gente "xeneize". "Ojalá que renueve, es mi ídolo", dijo al ser consultado por un diario deportivo, pero también sabe que le llegó su hora y no debe desaprovecharla.
Apenas 20 años y un talento fino, como el de los viejos enganches. Sus compañeros lo elogian, hasta el propio Román manifestó: "Me parece buenísimo, uno de los jugadores salidos de inferiores con más talento", pero Cañete no se la cree y va por más.
Marcha lento, pero a pasos agigantados, descubriendo una gambeta con cada pincelada de su botín. Ilusiona, pero hay que dejarlo ser y no llenarlo de presión. Tiene pinta para ser un gran futbolista: ¿podrá?
Cañete, el juvenil que enamora a todo Boca
Ante la indefinida situación contractual de Riquelme, el chico surgido de las divisiones inferiores quiere pegar el gran salto y ya mostró cuotas de su talento.