"River le falta el respeto a la gente"

El vicepresidente de Boca, Juan Carlos Crespi, dijo que si el Superclásico se juega en un día laboral, los más afectados serán los hinchas, y calificó como "una extorsión" la negociación por las entradas.

Duras críticas del dirigente. Foto: fotobaires
Duras críticas del dirigente. Foto: fotobaires

Juan Carlos Crespi manifestó el desacuerdo de la Comisión Directiva de Boca ante la posibilidad de que el Superclásico se juegue un día de semana ya que "la envergadura de un partido como este merece que se juegue un domingo para que la gente pueda ir a la cancha".

En diálogo con radio La Red, el vicepresidente de Boca, explicó que el miércoles, cuando se suspendió la fecha tras el fallecimiento de Néstor Kirchner, habló con Diego Turnes, vice de River, para acordar que el partido se jugase el próximo domingo, pero ante los compromisos tomados por River para organizar recitales en su estadio, esa posibilidad no sería viable, tal el motivo para la postergación del partido.

"Queremos que se juegue el domingo, no sólo porque estaba estipulado así, sino porque de lo contrario le estaríamos faltando el respeto a la gente", consideró.

En ese sentido, agregó: "River nos dice que si aceptamos jugar el domingo, nos daría más de las 4500 entradas que originalmente nos iban a dar, por lo tanto es una especie de extorsión".

Tanto Boca como River deberán esperar a la reunión que el Comité Ejecutivo de la AFA llevará a cabo el martes, en la cual decidirá finalmente la fecha en la cual se jugará el partido, que en principio sería el martes 16 de noviembre, a las 16 hs.

"Si la AFA dice el martes, iremos a jugar bajo protesta. Vamos a jugar porque respetamos al organismo, pero no estaríamos de acuerdo", sentenció Crespi.

Finalmente, el dirigente de Boca criticó los motivos por los cuales River postergaría el clásico: "Los negocios y contratos que tiene River es un problema de River, no de la gente. Si quisieran podrían trabajar toda la noche para poder jugar el domingo".