La Lepra de Trotta, un equipo inconcluso

Durante las últimas fechas la imagen inicial de Independiente se desdibujó. Perdió referencia de juego, le cuesta definir lo que genera y sufre demasiado si lo atacan. ¿Más de lo mismo?

Iban casi 30 minutos del segundo tiempo, el partido entraba en etapa de definición y San Martín de Tucumán ya había conseguido el empate que lo acomodaba de cara al desenlace en el parque. Yo, en mi asiento, esforzándome por creer en una salida diferente, nueva, disparatada, me aburrí con el mismo epílogo de siempre.

Más que nunca, ante el Ciruja, la Lepra padeció un mal que arrastra desde que el equipo abandonó la senda ganadora y empezó a tambalear en la agobiante medianía de un torneo que parece tenerlo aquí, de mitad para abajo, como abonado.

Le faltaron cinco para el peso, digamos, para aclarar que Trotta no sólo no encuentra el equipo y ayer tuvo que innovar, sino que los propios futbolistas insinúan pero no concretan. Insinúan seguridad, pero reciben goles, insinúan peligro, pero no convierten, y todo es una materia inconclusa.

Lo del Azul fue aceptable, bueno por momentos, pero no supo manotear la diferencia y aferrarse a ella tranquilo. Palideció Peralta ante Carranza al ver como desperdiciaba un gol cantado, se tomó el pecho Fileppi cuando remató al cuerpo del arquero y lloró Caballero al dilapidar una acción inmejorable, en el último minuto, para ganar el partido. Perdón divino.

El temor en el parque se traslada y parece ganar protagonismo. Más considerando que ayer por momentos el equipo estuvo en zona de promoción para el descenso y los fantasmas de una nueva temporada sin pena ni gloria, asustan a quienes vieron potencial hasta hace algunas fechas.

¿Más de lo mismo? Bueno para ir al Gigante vuelve Salmerón y podría estar recuperado Velázquez. Trotta tendría un abanico más interesante a mano y quien te dice la cosa mejora. Por ahora, se los extraña demasiado…