Después de seis partidos sin perder en condición de visitante, la Lepra cayó derrotado merecidamente en Bahía Blanca, pero con el sabor agrio de haberlo podido empatar en el epílogo.
Sin jugar en campo rival, y especulando más de la cuenta, los de Aldunate sufrieron la retrasada posición en el campo y le cedieron demasiado protagonismo a los locales.
Les costó mucho a los hombres del medio taponar el ingreso del rival, que con Martín Rolle buscó permanentemente el juego en área contraria, sumado a la potencia de Concistre y la voracidad goleadora de Delorte.
Por eso luego de varios acercamientos concretos, el Aurinegro se puso en ventaja tras un gol del lateral Eduardo Casais. Premio merecido a la búsqueda.
En el complemento nuevamente el local se paró arriba y copó los caminos maniatando al tímido Independiente. Por eso un minuto después de que Concistre desperdicie un gol cantado, la Torre Alejandro Delorte puso el 2 a 0.
Con el ingreso de Caballero el equipo fue algo más ofensivo e intentó una reacción que se pudo haber concretado.
Porque más allá de que fue Olimpo quien contó con mejores y más chances, la impericia en la definición mantenía con vida al Azul.
Así llegó un remate al palo de Caballero, empujado al gol por Pérez Tarifa y la Lepra que a cuatro del final intentaría la heroica. Sin demasiados merecimientos pero con el empuje que te da perder por sólo un gol de diferencia.
Y si no hubiera sido por el travesaño, en la última jugada Independiente lo empataba. Porque nuevamente Caballero sacudió el arco defendido por Ibáñez.
Volvió a perder la Lepra fuera de casa. Cierra un ciclo, piensa sólo en sumar y en el próximo año.
Independiente no jugó bien y perdió en Bahía Blanca
Fue por 2 a 1 ante Olimpo que se transforma en el único escolta del líder San Martín de San Juan. Casais y Delorte marcaron los goles del local. Pérez Tarifa descontó cerca del final.