Corrían los últimos minutos del primer tiempo en San Luis, entre el Deportivo Maipú y Juventud Unida, cuando los hinchas del Cruzado no resistieron los dos goles que el equipo local le llevaba al Botellero en el tanteador y comenzaron a causar destrozos.
Ante la situación, los jugadores y el máximo exponente dirigencial, Omar Sperdutti, fueron hacia los revoltosos para pedir calma. Sin embargo, el presidente del Cruzado recibió el agravio de algunos de los integrantes de la parcialidad mendocina.
Luego del empate final, Sperdutti dijo que así no se podía seguir. Y sobre esto también habló su hermano: “Sí él se va yo también lo haré al igual que todos”, dijo. Y agregó: “Sabemos muy bien quiénes son y dónde viven esos inadaptados”.