Las críticas por el pésimo rendimiento de la Selección en las Eliminatorias terminaron mostrando lo peor de Maradona. Cuando terminó el partido con Uruguay y el triunfo argentino se convirtió una realidad, el DT festejó. Pero inmediatamente les apuntó, sin dar nombres, a los periodistas. “Estoy agradecido a la gente y los jugadores y a nadie más”, arrancó ya nervioso ante los micrófonos.
Y sin dudar, Diego apeló al mal gusto: “Los demás, que la sigan chupando…” Una metáfora fálica para tomarse revancha por las justificadas críticas contra una selección que esta noche se salvó por Verón, Demichelis, Mascherano, y una pelota afortunada de Mauro Bolatti, después de penar angustiosamente durante toda una eliminatoria mundialista.
Para Maradona, las derrotas dolientes por 6-1 ante Bolivia, y después nuevas caídas ante Paraguay y Brasil –ésta fue con ‘baile’- como el mal partido ante Perú, ganado por un gol providencial de San Palermo, no merecen autocrítica.
“Que la sigan chupando, perdoname, pero que la sigan chupando…” insistió Maradona de mal modo y conteniéndose apenas en la conferencia de prensa, cuando un periodista le preguntó por su abrazo con Bilardo.
También el plantel le apuntó a la prensa. “Y no me importan lo que digan esos putos periodistas, la puta que lo parió”, fue el canto que entonaron cuando se abrazaron al final, ni bien sonó el último silbato.
Las expresiones violentas de Maradona muestran que no tiene serenidad, ni madurez, ni condición de liderazgo. Y lo que dijo esta noche representa un pésimo ejemplo para millones de pibes que se reflejan en el deporte, y que ven el fútbol como una actividad sana, superadora, solidaria… Como el mejor mundo para los hombres.
Maradona mostró a su vez su cara más intolerante, compartida por el plantel. Y es la seña de lo que vendrá en materia de relación con la prensa.
Durante la transmisión de Fox, después de las vengativas palabras del ex astro del fútbol argentino, Fernando Niembro pidió perdón a la audiencia por las groserías que se habían escuchado.
Esta noche tuvimos una muestra del Maradona más desubicado de todos, como aquella tarde en que –quemado- la emprendió a balazos de aire comprimido contra periodistas, muchos años atrás. Es de esperar que reflexione, y que piense que –cuando habla- hay un país, y un mundo, que están escuchando, esperando por un poco de tranquilidad, de madurez, y de respeto. Bastante distinto del “que la sigan chupando…” que escuchamos esta noche.
Maradona, el desubicado
En la conferencia de prensa posterior al partido, el DT de la Selección expresó todo su resentimiento contra el periodismo, ofendido por las críticas: "Que la sigan chupando..." dijo. Aunque pidió perdón antes de pronunciar la frase, muestra una faceta muy poco edificante y un mal ejemplo para millones de jóvenes que se inspiran y reflejan en el deporte.