Radiografía de los refuerzos de Godoy Cruz

La pretemporada en Mar del Plata dejó algunas impresiones de las flamantes incorporaciones de Godoy Cruz. Iván Borghello y Marcos Ramírez sólo disputaron unos pocos minutos de fútbol.

El plantel tombino trabaja a full en Mar del Plata. Foto: MDZ
El plantel tombino trabaja a full en Mar del Plata. Foto: MDZ

La semana de pretemporada tombina en Mar del Plata está llegando a su fin y los nuevos ya  han disputado tres partidos amistosos y dos sesiones de fútbol con los suplentes.

Los dos jugadores que no cumplieron esta regla son Marcos Ramírez e Iván Borghello. El ex zaguero central de Independiente se enfermó apenas llegó a La Feliz. Faringitis, le diagnosticó el doctor Rodriguez Butteler.

El ex delantero de Newell´s arrastraba una contractura y se pasó gran parte de la pretemporada realizando trabajos diferenciados, y recién ayer sumó sus primeros minutos.

De igual manera, a Ramírez se lo vio bastante firme en la línea central juntó a Schunke y a Borghello bastante, enchufado, aunque con poco fútbol.

Jorge Carranza sumó pocos minutos en la valla del Expreso, pero mostró una actitud impresionante para el trabajo. Siempre en las prácticas la camiseta menos limpia es la del arquero. En el juego contra Quilmes cumplió, con Olimpo se equivocó en una salida con los pies y se le escapó la palota en el gol bahiense. Contra Instituto, su ex equipo, se vio lo mejor del golero: seguro y fiable en cada centro. Sabe que tiene que remar de atrás para ganarse un puesto y no le  escatima esfuerzo para lograr tal objetivo.

Leonardo Sigali comenzó el primer partido bastante flojo y a destiempo, pero con el correr de los minutos se fue asentando. El ex defensor de Chicago no conocía sus compañeros, en el campo, y no está habituado a defender con tres. Aún se está amoldando al grupo y al esquema de juego que le propone Oldrá, pero sin dudas puede ser una pieza fundamental.
 
Jonathan Schunke es sin dudas uno de los refuerzos de mejor rendimiento en lo que va del trabajo en la costa. El Polaco formó una dupla central infranqueable con Francisco Duttari. Si bien siempre los rivales eran los equipos alternativos, el misionero se mostró muy sólido por arriba y también por abajo. Ya lo dijo Mario Contreras: es un proyecto a futuro, pero no muy lejano.

Gonzalo Saucedo, otro de los puntos fuertes de la pretemporada, el ex Estudiantes comenzó jugando por la derecha pero rápidamente se ubicó como volante central y allí se vio lo mejor del correntino. Aguerrido, prolijo y preciso en las entregas, puede ser un arma fundamental para el andamiaje de la mitad de la cancha.

Saucedo es el  encargado de patear todos los centros desde la izquierda y es un buen ejecutante. El ex Estudiantes promete.

Jairo Castillo es sin dudas el nombre más rutilante de los que llegaron este año a Godoy Cruz. No se descubre nada diciendo que el colombiano es un jugador talentoso y potente, pero se lo vio bastante aplicado a los pedidos de Oldrá y eso es muy importante.

Trabajador incansable dentro y fuera del campo, Jairo se retrasa algunos metros para entrar en contacto con la pelota. Por momentos esas ganas de participar lo traicionan y pierde peso donde mejor se maneja: el área.

Vía aérea, Castillo hace diferencia tanto en ataque como en defensa. Físicamente se lo ve muy bien. Todo está encaminado para que sea la revancha de Castillo en el fútbol argentino. 

El plan permanencia en Primera está en marcha; aún queda tiempo y seguramente se agregarán algunos nombres más antes del debut. Por ahora las incorporaciones trabajan a destajo para ganarse un lugar y brillar en el fútbol grande igual que el resto de sus compañeros.