La segunda final por una plaza en el torneo Argentino A, se juega hoy a partir de las 15, en el José María Minella del Mar del Plata. En el primer encuentro el cruzado y Alvarado empataron 1 a 1. Si no hay un ganador en los 90’, habrá penales. Labake hizo su análisis horas antes del partido.
-¿Ansioso ante esta nueva posibilidad de ascenso?
-La verdad que sí, estoy con todas las ganas de regresar al equipo sabiendo que es una final y tenemos que jugarla con los dientes apretados y con el corazón, porque esta vez no se nos puede escapar, por nosotros y por nuestra gente.
-¿Cómo se viven las horas previas al partido?
-Estamos tranquilos y con muchas ganas de hacer las cosa bien, pero concientes de lo que nos jugamos. Creo que una final no la juega cualquiera y no se da todos los días. Si fuera por mí quiero jugar ya, las horas de cara al partido parecen interminables.
-¿Cómo plantearán el encuentro, conociendo que Alvarado es un equipo con virtudes ofensivas y que además contará con el apoyo de su gente?
-Tenemos que estar mas concentrados que nunca, cada uno en la tarea que Carlos Sperdutti nos designa. Si hacemos esto, sabemos que Maipú es un equipo con mucho temperamento y fútbol, y que el gol llegará solo. Si cuidamos el cero en nuestro arco, estoy seguro que ganamos.
-¿Influye el marco de público con el cuál van a jugar?
-No para nada. Seguramente ellos llevarán mucha gente, pero nosotros también contaremos con los fanáticos de Maipú que nos siguen a todos lados. Después que ellos sean 5000 o 10000, me da lo mismo, confió en mis compañeros a muerte, y sé que a ninguno le van temblar las piernas.
-¿ Tienen temor si pierden esta chance, que los cataloguen como un equipo que pierde finales?
-No me interesa que piensen los demás, para perder finales primero hay que jugarlas, y Maipú es un grande que año tras año es protagonista del torneo. Que hablen aquellos que ya perdieron toda oportunidad, realmente me tiene sin cuidado.
-¿Cómo te imaginás el lunes luego del partido?
-Feliz, festejando con mis compañeros el ascenso. Estoy seguro que la tercera es la vencida.
Por Raúl Gatti