De chico escuchaba por radio, en el desaparecido y querido Deportango, los datos históricos del fútbol mendocino que leía Oscar Zavala, pero pertenecían a hoy un lector nuestro al que no tengo el placer de conocer, Rubén Lloderas. Con el tiempo, y un poco más grande me enteré que existía otro coleccionista del fútbol vernáculo, Roberto D’ Agostino, un apasionado, con el que tampoco me he cruzado personalmente, tiene guardado en recortes, fotos y videos prácticamente toda la vida de Independiente Rivadavia, el club de sus amores. Para estos dos historiadores del fútbol que sin saberlo contagian su pasión, va este dato curioso de la indumentaria de la Lepra.
La vida de Independiente Rivadavia, comenzó en 1906 bajo el nombre de Club Atlético Belgrano. Más tarde pasaría a llamarse Club Atlético Independiente y cerca de 1919 finalmente Club Sportivo Independiente Rivadavia, pero mucho más que la historia de la fundación nos interesa un dato curioso de la indumentaria utilizada en las diferentes etapas de este club grande del fútbol del interior.
En la improvisada secretaria de la calle Godoy Cruz al 633, los 10 socios fundadores del Club Atlético Independiente se reunieron el 24 de enero de 1913 , firmaron el acta de fundación, designaron la comisión directiva y comenzaron a idear las estrategias para mantener al naciente club.
En las sucesivas reuniones fue designado el señor Pedro Castro como presidente de Independiente. Las semanas pasaban y los dirigentes que a la vez varios eran jugadores se habían olvidado de un detalle fundamental. ¿Cual sería el color de la casaca que utilizaría la flamante institución? El debut sería en junio y no había indumentaria alguna.
El 21 de febrero de 1913 los socios fundadores y dirigentes deciden realizar el primer encargo de indumentaria a Buenos Aires. En dicha reunión se llegó al acuerdo que la camiseta sería rayada verticalmente roja y blanca, y los pantalones serían azul marino.
Según cuentan algunos relatos de la época, todo por tradición oral, que la casaca se debía a uno de los grandes teams del momento (Alumni) y los pantalones al Belgrano Athletic, el otro club importante.
Lejos de pasiones por ambas instituciones porteñas, al parecer la decisión de utilizar esos colores era por que aparentemente serían más fáciles de adquirir. Cuestión que finalmente no fue tan así.
Un par de semanas mas tarde, el 7 de marzo, los directivos deciden dar un cambio de timón en el diseño. Mitad porque no había consenso absoluto en los colores y mitad por que la ropa anteriormente pedida aún no llegaba. Esa noche Independiente cambió de look. La nueva casaca sería verde con cuello y puños blancos, mientras que el color del pantalón no se alteraría.
Pasaron casi seis años de Independiente con camiseta verde, hasta que finalmente en enero de 1919 y tras la fusión con el Club Sportivo Rivadavia, nacerían los Azules. Desde ese verano del 19 hasta la actualidad, grandes jugadores han vestido esa camiseta azul con pantalones y vivos blancos.
Los años pasan, dirigentes, jugadores y algunos hinchas ya no están, pero los colores no pasan ni cambian. El azul leproso no se borra ni se destiñe con el correr de los años.