Fue una final y se jugó como tal. Con dientes apretados, sin regalar absolutamente nada y pensando principalmente en no perder. La consecuencia lógica fue un partido donde el ímpetu le ganó claramente a las ideas, y a aquellos encargados en destruir a los que tuvieron la misión de generar fútbol.
La explicación del cero se resume en la falta de ideas del Deportivo Maipú y el poco compromiso de El Linqueño, que vino a no perder y lo consiguió.
El primer tiempo mostró lo mejor del encuentro. Paratore y Villaseca desplegaron velocidad y apetito ofensivo, respaldado por las constantes subidas de Soto y Carbajal por los laterales. La visita descansó en el buen manejo de balón de Moreno, el sacrificio de Añaños y la firmeza en el fondo de Fabio Schiavi, impasable en el juego aéreo. Si bien jugaron lejos de los arcos, el partido tuvo un ritmo interesante, que se diluyó con el correr de los minutos.
Sobre los 26’, Luis Carbajal ganó una pelota en el área. Pero el remate fue contenido por el arquero Adrián Villa. 3’ más tarde, fue el propio volante maipucino quien remató desviado ante una oportunidad propicia. Luego poco y nada, imprecisiones, desaciertos y una alarmante falta de claridad que cerró un primer tiempo con pocas emociones.
La segunda etapa fue más de lo mismo. Maipú se adelantó en el campo de juego y generó un par de situaciones para abrir el marcador. A los 15’, Javier Villaseca no pudo definir dentro del área, luego de una corrida de 30 metros, posteriormente, el arquero visitante contuvo un fuerte remate de Hernán Medina y sobre los 32’, Leo Torres no pudo capitalizar un rebote.
Luego las expulsiones de Labaké y Benítez por Maipú y Nuñez, en el conjunto de Lincoln encendieron la polémica, los empujones y un clima hostil entre los protagonistas.
El final fue predecible, el cruzado fue preso de su propia ansiedad por llegar al gol , pero equivocó el camino y nunca encontró la fórmula para romper con la defensa planteada por la visita, que en definitiva hizo su negocio, a tal punto que no generó en 90’ de partido una sola opción clara de gol.
Final en cero, frío como la tarde, en un encuentro donde la consigna era no perder. El empate los deja a los dos con posibilidades de pasar a la próxima ronda. Maipú deberá ganar en Río Negro ante Roca y esperar que El Linqueño le robe algún punto a Sportivo Belgrano.
Sintesis
Maipú (0) : Oscar Olguín; Fernando Labaké, Mariano Echeverría y Hernán Medina; Víctor Soto, Enzo Imbesi, Víctor Benítez y Luis Carbajal; Leonardo Torres; Javier Villaseca y Javier Paratore. DT Carlos Sperdutti.
El Linqueño (0) : Adrián Villa; Gustavo Nuñez, Fabio Schiavi, Diego Montiquín, David Sadauskas; Agustín Lastagaray, Pablo Añaños, Juan Rivoire, Carlos Moreno; Luciano Avalos y Luciano Millarez. DT Caytetano Rodríguez.
Cambios: ST. 29’ Gustavo Molina por Víctor Soto, 35’ Jorge Steinert por Javier Villaseca y 40’ Sebastián Carrasco por Javier Paratore (M). ST. 41’ Matías Pereyra por Luciano Ávalos (L).
Expulsados: ST. 23’ Víctor Benítez (M) y Gustavo Núñez (L) por agresión mutua. 40’ Fernando Labaké (M) por agresión.
Árbitro: Ariel Montero (Tucumán)
Estadio: Omar Sperdutti
Público: 4000 personas.