Godoy Cruz debe esperar para festejar

Cuando nadie lo esperaba, Ben Hur lo venció en el Malvinas Argentinas. De esta manera, el Tomba aún no ascendió, pero puede conseguirlo el próximo fin de semana, ante Quilmes. Mirá la galería de fotos del partido.

Aguirre cubre la pelota ante un rival. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Aguirre cubre la pelota ante un rival. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Como ese tenista que está por ganar el campeonato de su vida jugó Godoy Cruz. Conciente de su "match point" a favor, realizó cada golpe con el nerviosismo de estar tan cerca. Con la presión de sentir el aroma a victoria, surcar sus narices. Con el apuro de querer tenerlo ya. Y se le escapó.

Sin lograr plasmar en el teatro mayor de nuestro fútbol, aquello que lo llevó a ser protagonista exclusivo. Saliéndose permanentemente del guión creado por Daniel Oldrá. Y transformando la obra cúspide del Nacional B En monólogos varios del balompié.

Con arremetidas interesantes en la primera parte, que empezaron a delinear la silueta de un encuentro sorprendente. Al minuto lo tuvo Godoy Cruz y era el presagio de lo que nunca llegó. El centro de Solana fue conectado por la cabeza de Caruso en el segundo palo y Diego Aguiar se quedó con el primer intento del partido.

Caruso se mostraba siempre y era el receptor perfecto, Aguirre al igual que ante Independiente era la salida permanente y la maquina empezaba a aceitarse.

Y llegó la situación más clara del partido para el local. A los 16 minutos. Si a los dieciséis minutos la primera y la última. Poco para ascender. Solana ejecutó un tiro libre desde la izquierda y Franco ingresando al área, conectó un cabezazo potente que estremeció el travesaño del arquero Aguiar. 

Ben Hur pasó lo difícil. Los 15 minutos fatídicos y se alimentó con los regalos de Godoy Cruz. Pases errados, salidas imprecisas y nerviosismo por doquier. Empezó a crecer la visita.

El primer tiempo se moría con la sensación de un partido parejo y que tenía al Tomba muy lejos de su objetivo. Por tan solo un gol en los números, pero crudamente distante por el juego. 

La segunda parte siguió igual y fueron dos las situaciones claras. Cerecetto se demoró una eternidad para definir y fue bien atorado. Luego Ovelar sintió el calor del balón, al no haberlo tocado prácticamente nunca, por lo que la tiro a las nubes.

Era cero a cero clavado, hasta que apareció Echagüe. Corrían 21 minutos en la fría noche mendocina, veintidós protagonistas se desvivían en la arena del Malvinas. Golpes, gritos y patadas se veían y se oían. Vela limpió el juego por derecha, tiro un centro preciso al área Tombina y Mariano Echagüe de cabeza cambio el rumbo del partido. Gol y 1 a 0 abajo.

Los cambios no sirvieron para nada y el cúmulo de jugadores en campo visitante no hacían más que estorbarse a la hora de crear.

Pasó la primera oportunidad de ascenso para el Tomba. El primer "match point" se fue afuera por lejos. Todavía le quedan tres.