Por Maximiliano Azcurra
Contento hasta la médula. Emocionado hasta decir basta. Tranquilo como agua de tanque para demostrar todas las sensaciones de alegría. Así se lo observaba a Daniel Walter Oldrá, el entrenador de Godoy Cruz Antonio Tomba luego de la resonante victoria alcanzada ante Independiente Rivadavia por 1 a 0 en el Bautista Gargantini.
“Gracias a Dios hemos logrado tres puntos fundamentales para lo que sigue y fue muy emotivo poder ganar en una cancha llena. Lo bueno es que no ha pasado nada y eso es lo más importante de todo” fue lo primero que dijo el adiestrado Tombino.
“Tuvimos suerte de ganar este partido. Aquí los juegan y los que resuelven las cosas son los jugadores – prosiguió – ya que estos partidos son muy cerrados. En esta oportunidad tuvimos la suerte de poder ganar y eso nos pone muy contento”.
Al ser consultado por la lesión de Nicolás Olmedo, el Gato señaló que; “Se acalambró. No es nada serio. Ahora habrá que trabajar para tratar de suplir con buenos elementos las bajas sufridas en la tarde de hoy”.
“Estamos más cerca del ascenso – argumento – pero a la vez estamos lejos. Quedan cuatro partidos y tenemos que seguir concentrados para tratar de alcanzar el objetivo trazado. El hecho de estar en la punta del campeonato (tiene un partido más que San Martín de Tucumán) es algo que nos pone contentos, pero no debemos perder la brújula”.
Por último, el ex defensor resaltó que; “lo importante es que afortunadamente no pasó nada. La fiesta del fútbol ha sido en paz y eso creo que hay que recalcarlo”.