Uno de los jugadores titulares de un importante equipo de Mendoza, tendría la sospecha que al firmar el contrato una cláusula en letras diminutas le habría otorgado su pase al club.
Si esto se comprueba y es así los dirigentes deberían saber que el joven futbolista tenía destinado ese dinero a comprarse una pequeña casa y a la formación de su familia que comienza con su matrimonio. Si la mala actitud de los directivos se comprueba, los anillos deberán esperar.