Huracán agudizó la crisis de Godoy Cruz

La formación de Parque de Los Patricios superó por 3 a 2 al equipo mendocino en lo que fue la despedida de Daniel Oldrá como entrenador. La gente despidió con insultos al Expreso.

Tristeza tombina en el estadio Malvinas Argentinas. Foto: Ivana González/MDZ
Tristeza tombina en el estadio Malvinas Argentinas. Foto: Ivana González/MDZ

Había una carga emotiva. La noticia del alejamiento de Daniel Oldrá, entrenador de Godoy Cruz Antonio Tomba, había calado hondo en la intimidad del plantel Bodeguero.

Es por esa razón que cuando saltaron al terreno de juego del Malvinas Argentinas, los jugadores lo hicieron con la consigna de vencer a Huracán, de pinchar al Globo y de despedir con todos los honores a un referente de la entidad Bodeguera.

Cueste lo que cueste el triunfo era el objetivo, por que además de regalarle esa alegría al Gato Oldrá, estaba la oportunidad de arrebatarle tres puntos vitales a su oponente y de paso engrosar el promedio del descenso, ese que tanto preocupa al equipo mendocino.

Errores permanentes en defensa y desconexiones por doquier en el centro del campo  de juego, fueron moneda corriente en la presentación del Expreso mendocino.

Otra vez, como en tantas oportunidades se debió apelar al despliegue por sobre el buen juego.

En esa condición se disputó el juego. Leandro Caruso encendía la ilusión a los 20 minutos de juego al señalar el primer gol del partido, pero cuatro minutos más tarde asomaba la figura de Paolo Goltz para igualar la contienda.

Otra vez a remar, pero de tanto ir el dueño de casa quedó expuesto y ante esa premisa fue Huracán el que logró sacar diferencias.

Fue Hernán Barcos el que ancló el balón en la portería de Ibáñez y ponía el 2 a 1 en favor de la visita, pero para fortuna de Godoy Cruz, apareció Martín Aguirre, en la última  jugada del primer tiempo para nivelar una vez más las acciones.

La etapa complementaria no cambió demasiado. Siguió siendo aburrida. La consigna se fue destiñendo, arrugando, olvidando en algunos casos y el descontento aumentaba en la parcialidad  Bodeguera.

La figura de Nelson Ibáñez comenzaba a ser crucial. El arquero  tuvo varias acciones interesantes que abortaron el peligro rival, pero no pudo evitar el tercero de la visita.

Los minutos se extinguían y la impotencia se agigantaba, tal cual los insultos. Godoy Cruz no pudo cumplir ninguno de los objetivos. Oldrá se fue sin pena ni gloria, los tres puntos fueron para el foráneo y  el promedio sigue desinflándose de manera peligrosa.