Como es habitual, en los últimos días del año, y con el Seven de la República de escenario, las disputas políticas del rugby argentino empiezan a tomar protagonismo. Esta vez no fue la excepción.
Lo cierto es que la Unión Argentina de Rugby ya recibió un par de negativas a su convocatoria para la Asamblea Extraordinaria que se realizará el 28 de diciembre en el Hotel Sheraton de Pilar, en Buenos Aires.
La primera en declinar la invitación fue -como era de esperar- la Unión de Buenos Aires, que detalla sus argumentos en tres puntos (ver aparte) y hace un reclamo que dice textualmente: "en un nuevo y último llamado a la reflexión le requiero que escuche a las entidades afiliadas y (1) convoque a la brevedad una asamblea – ordinaria o extraordinaria, lo que es indiferente- para la obligada renovación parcial de Consejeros, (2) suspenda la concreción de la onerosa e inútil “invitación” cursada al Hotel Sheraton de Pilar, (3) deje sin efecto la convocatoria a la Asamblea extraordinaria prevista pare el 28 de diciembre próximo, hasta tanto se promueva un mecanismo regular, lógico y positivo para analizar la necesidad y el contenido de las eventuales reformas que el estatuto de la UAR, requiere para insertar a la representación nacional de nuestro rugby en el concierto internacional del deporte".
Por su lado, los Dogos mediterráneos apuntan a decir que "La Unión Cordobesa de Rugby, no cuenta con ninguna nota de invitación oficial de la UAR a tal reunión; simplemente el día jueves 6/12/2007, este Presidente recibió una llamada femenina desde la UAR, comunicando el cambio de sede de la reunión", y agrega: "por todas las desprolijidades, y no habiéndose recibido la “letra chica” del proyecto de reforma estatutario, para que nuestro Consejo y nuestros Presidentes de Clubes lo analicen, hemos decidido no participar, pues nuestra Unión, como segunda del país, merece otro trato".
Varias provincias le dan la espalda a la Unión Argentina de Rugby
Tanto Córdoba como Buenos Aires, ya adelantaron por escrito sus deseos de no asistir a la invitación de la Unión Argentina de Rugby, para tratar las refomras estatutarias. Un conflicto que se mantiene latente.