Los filofóbicos, aquellas personas que tienen una fobia terrible a enamorarse.
Filofóbico, del griego phobia que significa miedo y filos que expresa amar.
Pero eso suena extraño y antinatural, ¿quién podría tener miedo a enamorarse?, en serio, ¿quién?
¿Miedo al amor?, ¿miedo a enamorarse?, seguro estarás pensando que eso es una tontería y que solo les pasa a los extraños personajes de las comedias románticas de Hollywood o a las series de televisión sobre citas y ligue; porque si bien todos sentimos miedo a comenzar una relación, por aquello de los traumas y la experiencia, hay una gran distancia del miedo normal de las relaciones a una fobia.
Pero, aunque no lo creas existe este miedo irracional a enamorarse, al compromiso y a permitir que alguien se acerque a ti.
Ahora, seguro eso suena a algo confuso, porque a todos nos ha pasado que la experiencia nos hace sabios, y de repente, sobre todo a cierta edad, le entras con cuidado al amor, porque todos lo hacen, pero cuál sería la diferencia entre la filofobia y el miedo al compromiso y el miedo a enamorarse a ese sentimiento natural y normal de sentir miedo cuando comienza una relación.
Pues bien, hay una diferencia básica y es la forma en la que ese miedo te domina, y si últimamente le corres a todas las posibilidades de relación que te aparece y cada que comienzas a salir con alguien en tu cerebro se enciende un botón de autodestrucción, pues muy probablemente sufras de filofobia, una enfermedad muy seria que ataca en serio a muchas personas; este es un trastorno de ansiedad que cada vez afecta a más y más personas, alejándolas de toda posible relación no sólo amorosa, sino también amistosa y las personas que sufren de filofobia terminan alejándose de todos, por ese miedo incontrolable e irracional de no querer, querer, a nadie.
Conductas de la persona que padece Filofobia
Tienden a buscar defectos en la pareja, para justificarse a sí mismos que no deben implicarse más en esa relación sentimental.
Se enamoran de personas inalcanzables para reafirmarse en que ellos no tienen el miedo a amar, sino que son las circunstancias la que no hacen factible esa relación.
Buscan relacionarse con personas muy diferentes a ellos pensando que de esta manera se llegará al fracaso de la unión y no sentirán la presión de dejar la relación sólo por sus miedos.
Suelen provocar disputas con la otra persona, buscando de este modo que sea ella la que deje la relación.
Se aíslan emocionalmente al sentir que la otra persona se está acercando demasiado, cayendo en conductas como eludir llamadas de teléfono, dejar de verla con asiduidad, inventar excusas, etc.
Fuente: elblogdeyes.com