En 1961 Alaska organizó la compentencia más extraña, las olimpíadas indo-esquimales, y desde entonces, todos los años es escenario del evento en el que descendientes de pueblos indígenas se miden en fuerza y destreza.
Lo particular de estas olimpiadas es que tienen deportes como salto de nudillo, o salto de foca.
También prueban sus fuerzas en la "caminata cargando cuatro hombres", en la que el que logre recorrer la mayor cantidad de metros llevando en brazos su 'carga' resulta ganador.
El salto de rodilla también es muy popular, así como la puja por el palo indio. En este último se imita el accionar de un ser humano que debe pescar directamente con sus manos.